Los síntomas o signos de uñas frágiles son: 

Poca consistencia.
Quiebres.
Debilidad.
Fineza.
Astillas.
Roturas.
Cortes en capas.


Las razones por las cuales puedes estar padeciendo de uñas débiles son variadas, aunque las más habituales son:


Deficiencias alimentarias:

Si no consumes la cantidad suficiente de vitaminas A y B, calcio, hierro y cinc, es más probable que tus uñas estén frágiles y se rompan con facilidad.

Los problemas de descalcificación se manifiestan con marcas blancas cerca de las cutículas. Presta mucha atención a este signo.


Problemas de salud:


Si el organismo está debilitado debido a una enfermedad, una operación o incluso por una depresión, entonces las uñas se quebrarán.


Las patologías asociadas son anemia, reumatismo, problemas de tiroides o circulatorios. No dudes en ir al médico para que te realice un chequeo rutinario que determine si estás enfermo.


Agresiones externas:

Los quehaceres domésticos sin guantes y el contacto con productos de limpieza químicos fuertes pueden ir deteriorando las capas exteriores de las uñas. Lo mismo sucede al estar en prolongado contacto con el agua.
A su vez, si están continuamente pintadas y no pueden “respirar” o descansar como corresponde empezarán a debilitarse cada vez más. Tampoco es bueno limarlas todo el tiempo.
Comerse las uñas o llevarlas siempre a la boca puede también debilitarlas, por la saliva y los tirones o cortes con los dientes.


Remedios caseros para fortalecer las uñas:


Suponiendo que el problema de las uñas débiles se deba al cuidado que le dedicas y no a una cuestión de salud, puedes usar remedios caseros para revertir la situación.


Entre los más eficaces tenemos:


Tratamiento de aceite y limón:

El aceite de oliva tiene muchas propiedades y se emplea para diversos usos estéticos. Si tus uñas se quiebran con facilidad y no sabes ya qué hacer para mejorarlas, esta receta puede ser de gran ayuda.

Ingredientes:


1 cucharada de aceite de oliva (14 g)
1 cucharadita de jugo de limón (5 ml) 


Preparación:


En un recipiente pequeño pon el aceite de oliva y mezcla con el zumo de limón.
Lava y seca bien las manos, sobre todo en el área de las uñas.
Coloca un poco de esta preparación en las cutículas por las noches.
Masajea bien, para que el líquido penetre en la piel.
Repite el tratamiento 3 veces a la semana y no lo enjuagues.
Si quieres, puedes usar aceite de almendras o del árbol de té en lugar de oliva. 

 



Tratamiento con vinagre, aceite y cerveza:


 Los remedios caseros más eficaces son aquellos que se preparan con elementos que podemos tener en casa o que sean muy fáciles de conseguir. En este caso la receta contiene 3 componentes que seguramente están presentes en cada hogar.

Ingredientes:


1 cucharada de cerveza (10 ml)
1 cucharada de vinagre de manzana (10 ml)
1 cucharada de aceite de oliva (14 g) 


Preparación:


En un recipiente coloca la cerveza a temperatura ambiente.
Añade el vinagre y el aceite de oliva y mezcla bien para que quede un líquido homogéneo.
Introduce los dedos tras haberlos lavado y secado.
Deja que actúe unos 15 minutos.
Enjuaga con agua tibia.


Tratamiento de hierbas:

Las plantas son grandes aliadas para la belleza y el bienestar general. En este caso usarás cola de caballo que es una hierba rica en sílice. Este componente le aportará brillo y fuerza a tus uñas.

Ingredientes:


1 cucharada de cola de caballo seco (10 g)
1 cucharada de consuelda (10 g)
1 taza de agua (250 ml) 

Preparación :

En un cazo echa la cola de caballo y la consuelda.
Agrega el agua y pon a calentar.
Cuando rompa el hervor, deja que se realice la decocción durante 5 minutos.
Retira del fuego y deja enfriar.
Cuela y sumerge los dedos durante 10 minutos.
Repite este procedimiento varias veces a la semana.


Tratamiento de aceites y miel:

Entre los aceites esenciales más eficaces para mejorar el aspecto de las uñas tenemos el de ricino y el de germen de trigo. Al combinarlos con la miel el resultado será un perfecto remedio para fortalecerlas.
Ingredientes
2 cucharaditas de aceite de ricino (9 g)
1 cucharadita de aceite de germen de trigo (4,6 g)
1 cucharadita de miel (7,5 g)
Preparación
En un recipiente vacío de esmalte de uñas coloca los dos aceites.
Añade la miel, cierra y mezcla bien.
Aplica con el pincel, como si te estuvieras pintando las uñas.
Repite todas las noches, antes de dormir, durante un mes.





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