El uso del eucalipto como planta medicinal está recomendado para aquellas enfermedades que afectan a las vías respiratorias como la gripe, el asma o los catarros.
Existen más de 700 especies de este árbol, originario de Australia y Tasmania, que está distribuido por todas las partes del mundo. Debido a su gran capacidad para absorber el agua, el eucalipto llegó a Europa a finales del siglo XIX con la finalidad de sanear las regiones pantanosas, ya que, al reducir la humedad de las mismas, se consigue disminuir la presencia de insectos tales como los mosquitos. Por esta misma razón, está presente en las zonas más húmedas de Asia y América con la intención de reducir el riesgo de enfermedades tales como el paludismo, enfermedad infecciosa que se transmite a través de la picadura del mosquito Anopheles.
Además de sus aplicaciones medicinales, suele emplearse para la reforestación y en las industrias maderera y papelera.

Principales propiedades del eucalipto:
Es un potente refrescante tanto respiratorio como mental y emocional, ayuda a la concentración y al pensamiento lógico. No sólo alivia los síntomas del resfrío y el catarro sino que tiene una potente acción antiviral y bactericida.
Por eso es un protector durante las epidemias de gripe. En el norte de África se lo sembraba para aprovechar su virtud insecticida y así evitar la proliferación del mosquito vector de la malaria. La pulverización de una solución del 2% de aceite de eucaliptus mata entre un 70 y un 100% de los estafilococos del aire. Parece ser que produce ozono en el que las bacterias no pueden vivir.
Es antiséptico y regenerativo de los tejidos. Su acción sobre el páncreas lo hace útil como complemento de los tratamientos para la diabetes. Puede utilizarse en aceite para masajes, para aliviar dolores reumáticos y musculares. Los aborígenes lo utilizaban en forma de infusión de hojas para curar la fiebre, y en forma de cataplasma para sanar las llagas y heridas.
Para las aplicaciones medicinales que posee este árbol, se utilizan, sobre todo, las hojas de la especie globulus, por poseer tres importantes propiedades: son antiinflamatorias, antimicrobianas y expectorantes.

En el caso de la primera, al reducir la inflamación, facilita la respiración.
Respecto a su capacidad antimicrobiana, con su uso se consigue eliminar aquellos microorganismos –principalmente microbios y bacterias– que son los causantes de procesos infecciosos en las vías respiratorias como son la bronquitis,
 la sinusitis, neumonía, sus propiedades expectorantes proceden de las hojas del eucalipto. Son muy olorosas y ricas en un aceite esencial cuyo principal componente es el eucalipto. Dicho componente es un potente mucolítico que fluidifica las secreciones pulmonares y favorece la expulsión de las mismas. Al mismo tiempo, es antitusivo y un inhibidor de la irritación bronquial, por lo que se recomienda su aplicación en enfermedades tales como la bronquitis aguda y crónica.
Otra de las propiedades menos conocidas del eucalipto es la de ser hipoglucemiante, es decir, reduce los niveles de azúcar en sangre, por lo que, en ocasiones y bajo control médico, se utiliza como coadyuvante en el tratamiento antidiabético.
Debido a sus propiedades antisépticas, el aceite esencial de eucalipto también puede usarse de forma tópica (sobre la piel) para curar, por ejemplo, cortes, arañazos o heridas, ya que, además de desinfectar, favorece el proceso de cicatrizado de las mismas.


Otras aplicaciones del eucalipto serían:
Procesos inflamatorios de las encías y casos de gingivitis.
Espinillas y acné.
Aftas y llagas bucales.
Mal aliento.
Herpes.
El eucalipto también posee propiedades antirreumáticas, por lo que puede aplicarse de forma externa para paliar casos de artrosis, artritis reumatoide y otros tipos de dolores musculares ya que masajear la zona contribuye a disminuir el dolor y a reducir el proceso inflamatorio.

Por último, el aceite y las hojas de eucalipto también están presentes en numerosos productos cosméticos y de la industria química tales como jabones, lociones, dentífricos o ambientadores.

Cómo aprovechar las virtudes del eucalipto:

La cantidad adecuada de eucalipto a emplear, tanto en hoja como en aceite, dependerá de una serie de factores tales como la edad, el estado de salud de la persona y si ésta presenta alguna otra contraindicación.

En cualquier caso, recordemos que no es recomendable ingerir o aplicar dosis elevadas de eucalipto, ya que puede sufrirse el riesgo de intoxicación. Por ello, lo más indicado es seguir las instrucciones que vengan detalladas en el producto en cuestión o consultar a un especialista, médico o farmacéutico, para que sea él quien nos oriente sobre cómo tomar o aplicar esta planta.

Quizá, la forma más habitual de consumirlo –y a la que estamos más acostumbrados– sea mediante vahos. Para realizarlos, pondremos hojas de eucalipto, o bien unas gotas de aceite esencial, en agua hirviendo y aspiraremos los vapores cubriéndonos, por ejemplo, con una toalla.
En el caso de padecer enfermedades de las vías respiratorias, otra opción puede ser tomar infusiones de eucalipto por la noche durante varios días, realizar masajes con el aceite esencial en la zona del pecho o poner sobre dicha zona una cataplasma. Con todo ello mejorará notablemente nuestra capacidad respiratoria y nos sentiremos mucho más despejados.


Contraindicaciones y advertencias sobre el eucalipto:
No hay suficientes estudios que determinen si la hoja de eucalipto tiene alguna contraindicación. Lo que sí son conocidos son los efectos adversos del aceite esencial de eucalipto.
Ya sea ingerido por vía oral o aplicado directamente por vía cutánea, el eucalipto, al igual que la gran mayoría de aceites esenciales, siempre debe ser diluido de forma previa y no debe aplicarse durante un período superior a las 12 semanas. De hecho, una dosis de 3,5 ml de aceite esencial sin diluir puede tener graves consecuencias para nuestro organismo. Los signos más evidentes de intoxicación por este aceite son: dolor de estómago, mareos, debilidad muscular, asfixia, náuseas y vómitos, entre otros. En cualquier caso, si se sospecha que se ha ingerido una sobredosis o notamos los primeros síntomas, hay que acudir lo antes posible a un especialista. Tampoco es recomendable su uso durante el embarazo y la lactancia, así como en niños de corta edad o en personas con problemas digestivos, hepáticos o biliares. Por lo que, en estos casos, y siempre que sea posible, se evitará el uso del aceite esencial.

Ingredientes para curar la tos:
Hojas de Eucalipto secas.
Tintura de eucalipto.
Aceite esencial de eucalipto.
Aceite de oliva.

Instrucciones:

1.-Elije los productos que contengan la forma de la goma azul de eucalipto o el árbol de fiebre australiano. Si bien hay muchas especies de eucalipto, estas dos variedades tienen las mayores propiedades medicinales.
2.-Haz té de eucalipto, ya sea fresco o seco para calmar la tos. Rompe una sola hoja en pedazos pequeños y colócala en un tazón grande. Cúbrela con agua hirviendo, tapa y deja reposar durante 5 minutos y añade un poco de miel, si quieres. Los niños menores de 6 años deben beber sólo tres tazas al día, mientras que los adultos pueden tomar hasta cinco, sorbiendo lentamente mientras esté caliente.
3.-Utiliza tintura de eucalipto si las hojas secas o frescas no están disponibles. Sólo tienes que añadir 10 gotas en un vaso de agua tibia y beber tres veces al día.
4.-Frota los aceites esenciales de eucalipto en el pecho para ayudar a calmar la tos, sobre todo cuando se hace difícil dormir. Mezcla 20 gotas de aceite esencial de eucalipto en 1/3 taza de aceite de oliva y masajea en el pecho cuando sea necesario para aliviar la tos.
5.-Alivia la tos y la congestión al mismo tiempo mediante la preparación de un vapor de eucalipto. Hierve dos tazas de agua y luego agrega 5 a 10 gotas de aceite esencial de eucalipto al agua. Pon tu cabeza sobre el agua humeante, cubriéndola con una toalla e inhala profundamente durante 5 a 10 minutos, repitiendo según sea necesario.
6.-Compra gotas de eucalipto para la tos en tu tienda local de alimentos saludables para una dulce manera de calmarla. Sigue siempre las instrucciones del fabricante, no tomando más de lo recomendado. Las gotas eucalipto no deben administrarse a niños menores de 6 años de edad...





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