La vida es una copa plena de felicidad, pero nunca se te da llena.
Te dan un sorbito de vez en cuando, un sorbito que tienes que ir llenando gota a gota todos los días, para sobrevivir.
No te la pases agitando tus desgracias, pronosticando tragedias imaginarias, asustado por posibles males que a lo mejor no llegan nunca.
Nacemos para luchar por la felicidad... casi para crearla, para hacerla a pesar de la tristeza, los desencantos, los errores, las malas jugadas y los irremediables imprevistos.
La felicidad no se va buscando en bienes y placeres. Se actúa bien y ella sola se nos va presentando.
La felicidad no es estar añorando y extrañando todo lo que nos falta sino encajar en todo lo que tenemos.
No vendas tu felicidad...¡regálala!
No busques para ella fórmulas sencillas ni baratas... Cuesta trabajo, son caros los ingredientes:
-Compartir lo que tienes.
-Amar sin exigencias.
-Perdonar sin cicatrices.
-Aceptar sin perfecciones.
-Agradecer lo que te dan.
-¡Y no rendirte nunca!



Todo tiene que ir armonizando...
-Del panal, un poquito de miel.
-Del mar un poquito de sal.
-De la vida un toquecito de optimismo.
-De la imaginación, algo de sueño.
-Del dolor, algo de raíz.
-¡Y de la fe, algo de roca!
No somos felices, porque no sabemos como llenar nuestra copa, porque no sabemos dar a la vida un máximo de calidad y rendimiento, porque miramos al mundo como un esclavo, al camino empedrado como un imposible, a la mala suerte como una sombra que nos persigue, ¡ al ideal como algo inalcanzable!
No olvides que la más linda manera de ser Feliz es ocuparse de que otros lo sean.
¡¡Da mucho de ti mismo y la felicidad llegará SOLA!!




Todos de alguna forma u otra sufrimos en la vida, nos guste o no.
Cuando aparece el dolor, cuando llega el sufrimiento por pequeño o grande que sea, es necesario aceptarlo con paz.
Decimos que el mejor maestro es el dolor...
Es que nos hace más sensibles y comprensivos ante el dolor ajeno, quien ha sufrido, siempre sabrá escuchar, comprender, disculpar.
El dolor nos madura, humaniza, nos hace humildes, nos hace capaz de pedir ayuda y dar consuelo.
Dicen que los ojos que han llorado ven mejor, y es cierto, las lágrimas limpian el alma y no le impiden la entrada a Dios en nuestro corazón.
Al dolor debemos tomarlo como una parte de la vida y aprender que es una forma de irnos madurando, nos hace crecer espiritualmente si sabemos sacarle provecho.
Cuando en nuestra vida todo es plenitud, salud, viajes, diversiones y más... no se elevan los ojos al cielo, todo al suelo, 
a lo terrenal.
Pero cuando se sufre de soledad, enfermedad, tristeza, vacío del alma, aprendemos a elevar los ojos hacia Dios, nuestro Padre celestial.
La alegría fabricada es mala, es como una copa de alcohol que embriaga y hace olvidar por un rato la realidad en que vivimos.
Es necesario aceptar la realidad aunque sea dolorosa, esto siempre será mejor, el dolor nos enseña a amar, a perdonar, a ser humildes, el dolor es parte de la vida y es el mejor método para madurar.








Al tocar la luz del día mis ojos, Señor, mi corazón se levanta hacia ti en busca de tu mirada. Escucha las palabras de quien siente la vida de nuevo y estate atento, Señor, cercano a mi mano abierta, da respuesta a mi pregunta, ayúdame en mi inquietud, tú que eres mi Señor, en quién yo confío. A ti abro mi ser, mis ganas de vivir, mi despertar, mi día esta en tus manos,en tus manos pongo mis miedos, mis ilusiones, en tus ojos pongo la pureza y sinceridad de mi búsqueda, en tu camino, quiero dirigir mis pasos. Oye mi voz, Señor, tú que eres bueno y compasivo, alienta mi vida que busca en ti luz y calor. Mira Señor, mi corazón pobre, que como un gorrioncillo busca abrigo en tus manos, toma mi arcilla y moldéala según los proyectos que tienes para mí en este día. 

Quiero estar ante tus ojos y dejarme penetrar por tu mirada, delante de tus ojos, Señor, me siento pequeñ@ y frágil. Derrama hoy y siempre tu ternura y tu bondad para que mi corazón se sienta fuerte y animoso. Señor, aparta de mi camino el mal que me rodea y no dejes que este día la mentira se adueñe de mí. Dame mansedumbre y humildad para que mi corazón sea agradable y puro. Confío en la abundancia de tu amor y camino hacia ti firme de que me acoges en tu casa. Haz. Señor, que camine hoy en tu presencia y que tema apartarme de ti.






Guíame, Señor, tú que eres bueno y santo, guíame hacia la luz y que camine como hij@ de la luz, guíame y allana mi camino para que sea fiel a tu ley. Que tu camino, Señor, Sea hoy la pasión de mi corazón y que tu Espíritu Santo me ayude en cada paso. Que mi boca, Señor, sea hoy la expresión de mi interior, que mis palabras arranquen de lo profundo y sean verdaderas. Señor, dame un corazón limpio para que te pueda ver, Señor, dame un corazón humilde para que viva hoy tu reino, Señor, dame un corazón misericordioso, para que derrame misericordia, Señor, dame un corazón lleno de paz, para que sea hij@ tuyo, Señor, dame un corazón que tenga hambre y sed de justicia para que sea saciado y haga tu voluntad, Señor, dame un corazón manso para que posea la tierra, que mi corazón se alegre y se regocije hoy, porque todo lo espero de ti Dios mío.

 A ti me acojo, Señor,hoy y siempre, protégeme. En ti pongo mi confianza como un(a) niñ@ en su Padre, ayúdame. A ti abro mis proyectos y los planes de este día, acompáñame. A ti ofrezco lo que soy y lo que tengo, acógelo. A ti que eres Dios de la vida, te pido fuerza, anímame. Mi corazón te ama y lleno de gozo exulta en ti. Bendíceme, Señor, guíame por el camino justo, como un gran escudo defiéndeme, sé mi fortaleza. Que tus alas, Señor, me cobijen y guarden mientras yo voy viviendo el día de hoy. Amén.







Cuenta una fábula que en cierta ocasión una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga; ésta huía muy rápido y llena de miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir en su intento de alcanzarla.

La luciérnaga pudo huir durante el primer día, pero la serpiente no desistía, dos días y nada, al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga detuvo su agitado vuelo y le dijo a la serpiente: ¿Puedo hacerte tres preguntas?

No acostumbro conceder deseos a nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar, respondió la serpiente.

Entonces dime:
¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
¡No!, contestó la serpiente.

¿Yo te hice algún mal?
¡No!, volvió a responder su cazadora.

Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
¡Porque no soporto verte brillar!, fue la última respuesta de la serpiente.

Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos:

¿Por qué me pasa esto si yo no he hecho nada malo?
Sencillo... porque hay algun@s que no soportan verte brillar.

La "envidia" es uno de los peores sentimientos que podemos tener.
El hecho de que envidien tus logros, tu éxito,entre otros ¡que envidien verte brillar! te va a afectar en más de una ocasión, pero cuando esto pase, ¡no dejes de brillar!, continúa siendo tú mismo@, sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor, no permitas que te lastimen, no permitas que te hieran...¡sigue brillando y no podrán tocarte!, porque tu luz seguirá intacta, porque siempre habrá quien te apoye, porque tu huella permanecerá, porque el recuerdo de lo que fuiste e hiciste quedará, ¡pase lo que pase!






Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas.... Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío. Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado. Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. 
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma.... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida. Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. 
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por el placer de disfrutar su compañía. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que mas te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos. 
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto. Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y sino lo sabes cualquier lugar sirve...



Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos. Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la
esperanza. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel. Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo... No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho mas lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía mas.

¡¡Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla!!



William Shakespeare






Estaba sola, a sus tiernos 17 años ya era madre de un niño pequeño y llevaba otro en el vientre. Perdió a su madre, ella no sabía oficio alguno, y ¿quién la iba a emplear con un niño pequeño y otro en el vientre? Qué difícil es conseguir el pan cuando se es joven y desamparada. Su niño le pedía comida 
y ella se desgarraba en su dolor.

Aquella tarde con su gran barriga fue a la iglesia, la enorme panza le hizo difícil hincarse pero una vez de rodillas, lloró 
con profunda tristeza, luego miró el cristo crucificado y le dijo (pensando en el hambre de su niño, y en su propia hambre):

- Padre, yo no quisiera, pero en cuanto este niño nazca ya decidí lo que haré, mientras tanto pediré limosna si es necesario.

Y en verdad, hubo días que no tuvo que hacer, otros en cambio lavaba ropa ajena, limpiaba los vidrios de los carros, cualquier cosa y cuando su niña nació, una esquina oscura fue el testigo fiel de una más que se dedicó al más antiguo de los oficios. Al principio fue difícil, pero sus hijos necesitaban muchas cosas. Y así, con mucha humildad pero mucho amor, les dio siempre lo necesario, aún a costa de su propio sacrificio.

Los años pasaron y cuando sus hijos crecieron, ella orgullosa de verlos ya casi profesionales, pensó en que había llegado el tiempo de descansar. Aún era joven, pero la vida que llevaba la había envejecido, y estaba enferma de tanto sufrir. Pero un día, una mala lengua, de esas que no sienten vergüenza de clavar en los demás el dolor de sus puñales malintencionados, le contó un día a la joven el pasado de su madre. Esa noche, cuando volvía cansada a casa, y las gruesas gotas de una tormenta caían en los techos de las casitas del barrio, la primera mirada que encontró al entrar fue la de su hija, quien al verla le dijo:

- ¡Vete no quiero verte, hoy supe que eres una prostituta, vete porque no eres digna del amor de tus hijos, me das asco!

Ella no supo que responder, sabía que un día lo sabrían, siempre lo temió y siempre pensó que la reacción de ellos no sería agradable. Pero darles asco, eso no, esa palabra fue un puñal que certero se clavó en su alma, y corrió, corrió bajo la lluvia que parecía compartir con ella su dolor derramando en su rostro, un copioso llanto.

Cuando empezó a amanecer, ella lloraba aún sentada en la cuneta, varias cuadras lejos de su casa. De pronto, una cálida sábana le cubrió la espalda y al volver, vio al mayor de sus hijos:

- Madre, toda la noche te he buscado, ven, volvamos a casa.

- No -le dijo-, tu hermana me desprecia, no sé si tú ya lo sepas.

- ¿Saber qué? Yo sólo sé que te quiero mucho, nada que venga de ti me avergüenza. Tú no eres más que una mujer valiente que se enfrentó a la vida como pudo para dar de comer a sus hijos.

Esa mañana los hermanos pelearon como nunca, ante la angustiada mirada de su madre:

- ¡Que se vaya! ¿No ves que es una cualquiera?, ¿no te da pena su oficio? A mí me da vergüenza que mis amigos sepan lo que ella es, y ya poco me falta para ser una profesional.

- Pues vete con tus amigos que yo me quedaré a cuidarla. Yo no me he olvidado de las veces que se sacó el pan de la boca para dárnoslo y de las noches que veló junto a nuestra cama cuando estábamos enfermos. Tú y yo no tuvimos padre porque nos abandonó, pero en cambio tuvimos una madre que todo nos lo dio, ¿o es que alguna vez te faltó algo? Yo sólo sé, que lo que soy se lo debo a ella. Si tú la desprecias, pues vete que yo la amaré por los dos. Y así fue.





Los días y las noches de un largo año pasaron, y aquella muchacha que con ímpetu de conquistador salió de su casa segura de sí misma, nunca se graduó, pero en cambio encontró el amor. El amor traidor de un hombre que después de burlarse de ella aprovechándose de su inexperiencia, la abandonó, -como un día otro cobarde abandonara a su madre- dejándola con un hijo en el vientre, sola como aquella a la que tan duramente había criticado, con hambre también, y peor aún porque el remordimiento de la crueldad con su madre la atormentaba tanto, que había envejecido rápidamente. Por hambre y por remordimiento volvió al hogar.

Entró a la casa (de la que aún conservaba las llaves), su hermano sentado en el comedor la miró fijamente, pero no había en su mirada reproches sino amor.

- Vengo -le dijo-, a pedirles perdón a ti y a mi madre, a quien tanto hice sufrir.

El hermano bajó la mirada un momento, y luego le dijo:

- Sígueme.

La joven lo siguió varias calles hasta llegar a un cementerio, y ahí entre las primeras tumbas de la entrada, blanca se erguía la tumba de su madre.

- ¡¡¡Nooo!!! Gritó espantosamente, porque se le desgarró el alma, y llorando se echó sobre la tumba, besó la tierra y arañando el cemento pedía perdón. ¿Por qué?, se preguntaba, ¿por qué no pude ver a mi madrecita por última vez?, ¿por qué no pude pedirle perdón de rodillas, besar su frente, velar su cuerpo? ¿Por qué te fuiste madrecita sin yo decirte mi último adiós? Allí postrada sobre la tumba de su madre lloró el llanto más amargo de su vida.

El hermano, que a pesar del dolor conservaba la calma, le dijo:

- ¿Sabes? hasta en el último momento te llamó, aquella noche de lluvia le hizo daño, le dio pulmonía. Pero no llores, ella nos ha perdonado a los dos, yo también fui culpable por no perdonarte, no te busqué aunque ella me lo suplicó muchas veces, y la dejé consumirse de tristeza.

Pero aún en su lecho de muerte, ella te bendijo, y me pidió que si volvías te recibiera con los brazos abiertos, como ella lo hubiera hecho, y que de ahí en adelante fuéramos unidos y nos amáramos como siempre nos enseñó.

Los hermanos se retiraron lentamente, y no pudieron escuchar que en la brisa suave que acariciaba sus frentes su madre les bendijo por última vez.

La madre no es buena ni mala: es madre. No nos toca a nosotros como hijos juzgar sus actos, porque es la propia vida la que con profundas heridas nos cobra el dolor que le hayamos causado. No olvidemos que después de Dios, sólo tenemos el amor de nuestra madre.

Si aún conservas a tu madre, venérala como un ángel, y si ella te lastima perdónala, pero jamás la señales, jamás la ofendas, jamás la desprecies, ni te avergüences, porque el llanto de remordimiento que has de llorar, ese es en verdad el llanto más amargo.





Para aquellos "padres" que por una u otra causa 

se desentienden de sus pequeños hijos...

Recuerda Papá... 
Que si no juegas ahora conmigo, cuando tu quieras hacerlo yo habré crecido. Que de tu amor depende mi capacidad de amar cuando sea adulto. Que soy muy feliz cuando me llevas dormido hasta mi cama. Que lo que yo aprendo contigo lo recordaré toda la vida. Que el amor y respeto que demuestras por nuestros semejantes será el amor y el respeto que yo les tenga cuando sea adulto. Que yo también tengo intereses personales que me gusta tomar parte en las decisiones familiares.
¡Y que te necesito como mi mejor amigo!







¡¡Gracias SEÑOR por este nuevo amanecer, gracias por este nuevo día, gracias por tu presencia que me acompañará en toda la jornada. Te ofrezco mi trabajo de este día,que mi esfuerzo sea fecundo, que sirva para la felicidad de los demás y me ayude a encontrar mi propia paz.
Que con mi trabajo, mi día sea un pedacito del mundo que busco y sueño. Ayúdame a llenarlo de entrega y amor. Señor, que hoy viva de tal manera que cuantos se acerquen a mi descubran tu presencia y tu ternura... Quiero comenzar este nuevo día con entusiasmo, con alegría, con ilusión nueva. Me da seguridad el saber que Tú estas a mi lado, con mi familia, con mis amig@s, con la gente con la que me voy a encontrar... 
Cada nuevo día es un regalo y una oportunidad para superarse, para comenzar nuestra lucha, para rectificar, para ser felices. 


 
Junto al sol las esperanzas de un nuevo día, una nueva oportunidad para hacer historia.
 Escribe la historia de tu vida con palabras de amor, hoy tienes la oportunidad de ser mejor, lo que hoy hagas que sea mejor de lo que hiciste ayer, para superarlo mañana. Un nuevo día, para olvidarse del conformismo y no pensar que ya lo hemos dado todo en la vida. Si piensas que ya lo has dado todo, solamente te estás negando la oportunidad de ser mejor.
Piensa a cada momento que todo lo que hagas puede ser aún mejor, y tu espíritu de lucha te impulsará en este nuevo día por el sendero del éxito y la felicidad!!






(Carta a una madre de parte un hijo o una hija que ha fallecido)

El día amaneció triste mamita querida, hoy ya no estoy contigo, Dios ha querido llevarme junto a Él. Es un lugar tranquilo donde brotan manantiales transparentes con un brillo que te dejaría sin palabras, donde la paz que reina jamás podrá ser imaginada.
Te estoy mirando y todos los días estoy contigo, en cualquier rincón de la casa estoy junto a ti.
Lloras mucho mamita,  y eso me pone triste,  piensa que sólo mi cuerpo está lejos de ti.
Mi corazón y mi presencia está contigo, te miro como descansas en mi cama y como rompes en llanto. No lo hagas mamita, aquí junto al Creador pido que lleve paz a tu corazón para cuando descanses en mi silla sientas mi presencia y me hables... pues mamita yo te escucho.

Quiero que le des calma a mi papito, sé que fue muy repentino y no tuvimos tiempo para nuestra despedida y también lloro por aquello.
Eres madre y tienes la fuerza que todos necesitan durante mi ausencia.





Mamita, si de alguna manera te puedo dar conformidad te diré que aquí todo es muy tranquilo, es un paraíso de colores donde he visto personas que antes con mi soberbia no miraba.

¡Qué necios somos mamita, cuando aquí ante Dios somos todos iguales!

-Mi enemigo es mi amigo, y mi amigo es mucho más que eso-

Si te pudiera transmitir de alguna manera mi sentir para sacarte todo ese llanto mamita... Porque mientras tus lágrimas roden por tus mejillas yo no tengo calma. Entiende... era mi hora, nadie puede contra el destino y el mío era irme.

¡Ay... madre!
Cuánto me duele cuando veo que me buscas tras los cristales y esperas mi llegada, así como también esperas ese beso que todos los días te daba.
No porque no tenga vida no siento, no mamita, sigo teniendo mi vida. Sólo mi cuerpo se apartó de mis seres queridos, pero piensa que estoy con vosotros cada segundo, vigilo tus insomnios, tus sueños y todas esas lágrimas que derramas por mí.

Mamita... cuando pienses en mí, imagina que estoy de viaje, que un día estaré en tus brazos nuevamente y me podrás dar todos los besos que ahora extrañas y que también yo necesito.

Cuida a papito, a mis hermanos, ellos te necesitan como yo necesito que tú estés bien, ya no me llores, recuerda que siempre que viva en tu corazón viviré eternamente.

-No llores mi ausencia-

No me extrañes porque me haya separado de ti, tú que has sido la persona que más he amado en mi vida. Dios así lo quiere, recuerda que Él hace lo mejor para cada uno, acata su voluntad y ten fe, piensa que nuestra separación es momentánea, la vida es breve y mientras me recuerden yo viviré eternamente en ti y en mi familia.

- Ayúdame a buscar esa paz mamita -

- No me llores si me amas -

Sólo piensa en nuestro reencuentro.

Te amaré eternamente.






Shoshan




Hay personas, a veces amigos, que no aportan nada bueno a nuestras vidas. Personas que sólo saben criticar y ver lo malo en los demás. Son personas llenas de rabia, rencor y envidia.

No nos conviene estar junto a personas así. Debemos buscar nuestra felicidad, ver la vida de forma positiva, y si pasamos tiempo con estas personas nos acabarán contagiando y amargando.

Yo decido ser feliz, tener amistades que aporten a mi vida y no que me estén restando. ¿Y tú, qué escoges?

Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, ¿lo recibes? Claro que no; pues no tienes porqué recibirlo. Igualmente, cuando una persona se acerca a ti llena de rabia, envidia y rencores te está diciendo que la aceptes con todas esas cargas que lleva. Y no la aceptas en tu vida, ¿para qué? ¿Para hacer que tu vida también sea triste?

DECIDE NO ACEPTAR ESAS MALAS PERSONAS.

Y si te pregunta porqué te alejas de ella, se lo dices con palabras muy claras:

“Tú me haces mal, no aportas nada a mi vida; es más, me quitas mi paz y mi bienestar. Si acepto pasar tiempo contigo me acabaré contagiando por tu forma de ser y de ver todo con tanta envidia y rencor. Eso no me hace ningún bien por lo que sintiéndolo mucho, prefiero alejarme. La envida nunca es sana, el rencor sólo engendra más rencor. Yo tengo carencias, estoy lejos de la perfección y seguramente encuentres muchos fallos en mí, pero quiero ser una persona feliz, disfrutar de la vida, ver el mundo con buenos ojos, y eso junto a ti nunca sería posible.”



Siempre tenemos la opción de elegir si vivir amargadamente o intentando ser felices.

Podemos pasar por momentos de rabia, rencor y envidia… pero esas emociones no deben albergarse en nuestro corazón de forma permanente, deben ser sólo pasajeras, deben quedar atrás. Es necesario que controlemos esas emociones negativas y todo lo que llevamos dentro de nuestro interior.

YO QUIERO SER FELIZ y cada día trato de serlo, trato de ayudar a muchas personas y no tengo cabida en mi corazón ni tiempo para personas tan amargadas.

Si te reconoces como una persona negativa, que siempre ve problemas en todo y sientes que todos están siempre en tu contra: intenta calmarte. Una vez lo logres podrás ver las cosas con mayor objetividad, hacerte cargo de tus emociones y no enojarte con las personas que en su momento se alejaron de ti.

Tú al igual que yo, somos dueños de nuestros actos. Has tomado decisiones que te han llevado a donde estás y a ver las cosas como las ves. Debes asumir que tus decisiones tienen consecuencias sobre tu vida y tu visión de la vida. Todo puede cambiar, pero depende de ti y no de los demás. Tú puedes escoger salir de esa amargura que no te deja ver la luz del sol. La decisión es tuya.

Nuestra libertad es tan grande como el infinito de las estrellas, y por lo tanto ya sabes que todo está en tus manos.

Intenta vivir feliz, que tu luz te ilumine en tus días oscuros. Sólo tú puedes hacerlo.

Shoshan.









La diversidad de funciones en los móviles incrementa el consumo energético.

Tiene los minutos contados para llegar a un encuentro, no tiene la dirección a mano ni recuerda el número de la persona que le espera. Los datos están en su teléfono móvil, pero se acerca el final del día y el aparato está a punto de morir.

¿Cuántas veces no ha tenido que lidiar con una pila que se descarga? Esta semana el Departamento de Seguridad del Transporte de Estados Unidos (TSA, por sus siglas en inglés) anunció nuevas regulaciones para los pasajeros que pasen por los aeropuertos del país, entre ellas la que estipula que celulares con pilas descargadas no se permitirán a bordo de aviones.

Publicaciones con secciones especializadas en tecnología como The Guardian, PC, TechRepublic, ZDNet y About.com ofrecen una serie de recomendaciones para que los usuarios puedan ahorrar energía y las pilas de sus teléfonos móviles duren un poco más.A continuación, algunas que son válidas tanto para usuarios del sistema operativo iOS como Android.

1. "Apagar" el GPS y los servicios que permiten determinar la ubicación del usuario es útil porque hay muchos que pueden funcionar sin necesidad de tener información acerca de dónde está la persona en un momento específico.

Esto se resuelve en la sección de "privacidad" en el caso de iOS y en "configuración" si se trata de un Android.

La modificación también permite evitar la recepción de publicidad que se muestra dependiendo del lugar en el que se encuentra el propietario del dispositivo.

2. La actualización permanente y automática de correos electrónicos, Facebook y Twitter requiere mucha energía debido a la frecuencia con la que se generan mensajes en cualquiera de estas herramientas. Así que, si no es imperativo enterarse de lo que ocurre en el instante preciso, es conveniente desactivar la función a través de la cual el teléfono recibe información constante acerca de la actividad que hay en las redes.

En iOS esto se hace en el "centro de notificación", mientras que en Android se utiliza la sección de "configuración" y se apaga la función "sync".

3. Las aplicaciones (programas que permiten realizar funciones determinadas) que no se estén utilizando se deben cerrar, de lo contrario, aunque no se vean, están consumiendo energía.

El mismo principio aplica para Bluetooth, el paquete de datos y las conexiones inalámbricas (wifi), particularmente cuando la persona está en movimiento. De esta manera se evita que, automáticamente, el celular trate de conectarse a las redes disponibles en el lugar por el que pasa.







Esta desactivación no impide que el servicio telefónico siga estando disponible. En iOS se hace a través del "centro de control" y en Android con la "configuración rápida".

4. La pantalla consume mucha energía, por lo que la configuración adecuada de su grado de luminosidad puede hacer la diferencia con respecto al número de horas que dura la pila. Será menor mientras más brillante se vea la pantalla.

En iOS la intensidad se ajusta en la sección de "configuración" y en el "centro de control". En Android hay que hacerlo a través de "configuración rápida".

5. Descargar videos, verlos, sumergirse en el mundo de la variedad de juegos disponibles para móviles, escuchar música y utilizar la cámara para tomar fotos o grabar videos no es conveniente si se quiere que la pila llegue al final del día.

6. Evitar exponer el teléfono móvil a temperaturas extremas, particularmente al calor, debido a que afecta la vida útil de la pila.

7. ES RECOMENDABLE UTILIZAR WIFI CUANDO LA PERSONA ESTÉ EN SU HOGAR, EN EL TRABAJO O EN CUALQUIER OTRO LUGAR EN EL QUE ESTE TIPO DE CONEXIÓN ESTÉ DISPONIBLE.

8. Las actualizaciones de los sistemas operativos y las distintas aplicaciones pueden ser fastidiosas, pero es conveniente invertir unos minutos en el proceso cuando están disponibles. Generalmente incluyen mejoras en lo que respecta al uso energético del dispositivo.

9. Otra alternativa que permite prolongar el uso del móvil es la adquisición de una pila externa o de estuches que permiten usar el celular por un período de tiempo más largo.

10. Algunos teléfonos incluyen programas diseñados para optimizar el uso de la pila, así que si su dispositivo ofrece esa opción, hay que aprovecharla. Si no es el caso, en el mercado también existen aplicaciones diseñadas para extender la vida de la pila que pueden descargarse tanto para Android como para iOS.

También es útil considerar que, evitar ver el celular a cada minuto, ayuda.








En muchas ocasiones la vida nos lleva por senderos dolorosos, encontramos amores que por poco nos matan, y es porque no sabemos amar y respetarnos a nosotras mismas como persona y mujer.

El día en que aprendamos a amar con medidas y a respetarnos, esta historia no les podría ocurrir…

Siempre que me dicen que te olvide es cuando más te recuerdo, cuando dicen que estoy en una mala relación soy consciente de que es cierto, pero no puedo evitar quererte como te quiero. No puedo borrar de una pincelada todas las cosas que hemos pasado juntos, he leído revistas de auto-ayuda, médicos, y todo lo necesario para salir adelante y no podía, era como que me ponían cemento en los pies y no me podía mover. Aunque me tratabas como basura ahí seguía yo, esperando algún milagro que te hiciera cambiar.

Pasó el tiempo, seguí siendo la mujer que cumplía tus necesidades, la que siempre perdona, la que siempre espera a que vengas a verme, y así me fui perdiendo y aniquilando como persona pues sólo miraba por ti y a través de ti. Sabía que estaba mal, que no me respetaba… pero no sabia que era eso para mí, yo era tu marioneta, la que a veces le tocaba la "suerte" de que me vinieras a verme o recordaras que existía, y ya era un hábito en mí el llorar esperando que me llamaras o vinieras a casa.
Pero una mañana cualquiera me miré al espejo y me dije: "Estoy perdida, sé que él no se merece que le ame pero, ¿cómo me arranco este amor del corazón?, ¿cómo le pido a mis ojos que detengan sus lágrimas cuando lo único que deseo es llorar por no tenerlo como yo quisiera?"

He pasado muchas noches leyendo revistas, muchas noches tratando de concienciarme que no te merecías nada de mí. Pero a la hora de la verdad, cuando llegabas me olvidaba de todo lo que había sufrido y corría a tus brazos para que me regalaras un poco de tu tiempo, y me bastaba, me convertí en menos que la basura que había en mis zapatos. No tenía dignidad, y mucho menos orgullo, pero ¿quién le dice al corazón de esas palabras? Yo sólo sabía que te amaba, que no podía vivir sin ti, que todo lo que me dijeran me entraba por un oído y me salía por el otro porque yo confiaba en ti, no en todas esas personas extrañas que me decían que estaba mal, que mi relación no era sana.

Yo no lo podía comprender, estaba en un hoyo del cual yo misma rehusaba salir, porque si dejaba que mi otro yo aflorara no te vería más. No te gustaban las peleas, sólo quería palabras bonitas y que la casa tuviese las comodidades para que al venir te sintieras a gusto. Durante tus largas ausencias me fui enfermando de tanto esperar, ya no era ni la sombra de lo que habías conocido, lo había perdido todo, me aislé de todos lo que me hablaran mal de ti, porque tú para mi eras mi mundo.

Fue tanto el desgate de la relación que caí enferma, tú no apareciste por ningún lado. Todo estaba acabado para mí, sin ti ya no quería vivir, no podía ni respirar si no estabas tú, era dependiente de ti, total y absolutamente de ti.

Cuando toqué fondo y sentí que mi vida era un hilo, reaccioné, me levanté de entre las cenizas como pude, con muletas pero me levanté de nuevo. Mi vida contigo me pasó por la mente como una película y me odié por ser tan poca cosa, y dije "¡Basta, no más! No quiero verte más, me has hecho daño y me dejaste en la calle sola, sin amigos sin familia, mientras tu vivías alegremente tu vida".

Ese día me levanté, volví a mirar la vida con buenos ojos, busqué ayuda, sabía que aún te amaba porque no se puede dejar de amar con sólo decirlo, pero hay que sanar heridas y ser valientes, mantenerse firmes al tomar una decisión.

Retomé mi vida, volví a reinventarme y salí adelante, pisé fuego, pasé por valles oscuros todo lo malo lo viví, pero hoy que ya es pasado, te veo acabado. No te odio, me das pena pero JAMÁS volvería contigo. El tiempo hará lo suyo y un día quedarás en tan sólo un recuerdo, pero nunca más volveré a caer tan bajo como caí, mendigando amor… nunca mas me volverá a ocurrir.

Me di cuenta que soy mujer, valiente, DECIDIDA, 
con amor propio y que mañana para mí será otro día.

- Ya no lloraré por ti y por nadie, nunca buscaré sobras de otras –
- Para llegar a mí hay que hacerlo con respeto y amor -

Nunca más permitiré que alguien me haga llorar, volveré a sonreír y caminaré por la calles con una sonrisa es mis labios. Toda revista, página web, y todo lo que me hace sentirme valiosa lo conservo como un tesoro, para que cuando las dudas afloren en mí, sepa decir NO, yo no recibo amores a medias.

- Merezco ser feliz -
y que alguien me acompañe
por el camino de la vida.

Muchas veces debemos pasar por pruebas muy difíciles en las que destrozan hasta lo último de nuestro ser, pero de todo ese dolor se debe sacar una lección: aprender a amar con medidas. Tanto me ama, tanto te amo, tanto me das, tanto te doy… Porque la persona que todo lo da y todo lo entrega vive para que el otro sea feliz, no para ser feliz ella, hay que saber amar con medidas.

Una mujer, una historia.

Shoshan.







Si digo que te extraño no es un juego de palabras,
es un grito ahogado aquí en mi alma,
es la desesperación que me visita a toda hora,
son los deseos de verte y a tu lejanía acostumbrarme. 


Si digo que te extraño es porque de lágrimas se llenan mis ojos,
porque necesito escucharte y solo tengo silencio,
silencio que perturba todos mis sentidos
y que aumenta la necesidad de estar contigo.

Si digo que te extraño es porque mi vida ya no es la misma,
tu despedida se lleva mis sonrisas,
las esperanzas de una suave caricia,
y las conversaciones divertidas que por nada cambiaría.








Si digo que te extraño es porque me pregunto porque no estás,
y no tengo la respuesta que me resigne,
pero sí la soledad que de día me persigue,
hasta que por la noche me logra alcanzar.

Si digo solo que te extraño probablemente mentiría,
porque más que extrañarte me haces falta,
más que sentir tu ausencia te necesito,
más que una despedida, tu adiós se llevó una parte de mí vida.

Si digo solo que te extraño, claro que mentiría,
porque no estás a mi lado y eso en mi causa,
que detenga mi vida en una pausa,
y que en cada momento te vuelva a pensar.

Por eso no te digo hoy solo que te extraño,
porque no sería suficiente,
has en tu vida una pausa y detente,
y aunque sea un momento, en mí vuelve a pensar.

Henry Ricardo











Para labios atractivos: Habla con palabras amables.
Para ojos adorables: Busca lo bueno en las personas.
Para una figura esbelta: Comparte tu comida con el hambriento.
Para un cabello hermoso: Deja que un niño pase sus dedos a través de ellos una vez al día.
Para el porte: Camina con el conocimiento de que nunca caminarás sola.
Las personas, aún más que las cosas tienen que ser reafirmadas, renovadas, revitalizadas, reclamadas, y redimidas; nunca pases por encima de nadie.
Recuerda, si alguna vez necesitas una mano que te ayude la encontrarás al final de tu propio brazo.
A medida que envejeces, descubrirás que tienes dos manos, una para ayudarte, la otra para ayudar a los demás.
La belleza de una mujer no está en las ropas que usa, la figura que ella tiene, o la forma que peina su pelo. La belleza de una mujer debe verse en el interior de sus ojos, porque esa es la puerta al corazón, el lugar donde habita el amor. La belleza de una mujer no está en su rostro, pero la verdadera belleza en una mujer está reflejada en su alma.
Es el cuidado que amorosamente da, la pasión que ella muestra, y la belleza de una mujer solo crece con el pasar de los ¡años!.
Audrey Hepburn



No gracias... 
Nos merecemos TODO y no partes del otro. Alguien que sume y no que reste en nuestra vida.
Todos vamos por la vida buscando la felicidad, pero muchas veces, por miedo, nos estancamos en la vida con una relación que nada bueno nos trae. Insistimos tanto en tener compañía que no vemos que muchas veces sólo nos dan migajas de amor, cariño o amistad.

Hay ciertas fechas y situaciones que nos hacen sentir más soledad y preguntarnos “¿Por qué no puedo tener un amor o a alguien que me escuche?”.

Pero no, no nos pongamos tan melancólicos, pensando de forma negativa… porque con esa actitud sólo encontraremos cualquier cosa cuando en realidad nos merecemos todo, y no de a poco sino a manos llenas.

No pensemos que el amor de otra persona es la solución a nuestra soledad; no es así, podemos ser felices con las cosas pequeñas como leer, escribir, tomar el café con una amiga, cosas sencillas de la vida.

No necesitamos las sobras de nadie.
Si nos van amar que nos amen con todo lo nuestro, con lo bueno y lo malo...
Buscar cariño y amor nos puede llevar a cometer muchos errores. Es bueno recordar que para poder subir muchas veces caemos, no hay que desmoralizarse porque debemos ser fuertes y la vida está llena de tropiezos.





No te deprimas si ves que vuelves a caer muchas veces con las mismas personas, es una ley de la vida: caer y levantarse.

Pero esta vez levántate con mucha dignidad y no te permitas recibir “migajas de cariño”.
Todo o nada, así debe ser el amor.

Un amor sincero, una amistad auténtica, eso es lo necesario de la vida.
Para amar sólo se necesita dos personas, las parejas de tres nunca podrán ser felices porque dañarán por más que piensen que llevar una vida doble es fácil -no lo es- y ¿por qué no te vas a merecer que alguien te ame sólo a ti?

Te lo mereces, y si hay alguien que está leyendo esto y está viviendo este tipo de carencias de amor ¡¡Cuidado!!, hay que saber pararlas, y tenemos que querernos más a nosotros mismos que a las otras personas.

Todo se resume en lo siguiente: Nos merecemos TODO y no partes del otro. Alguien que sume y no que reste en nuestras vidas.




Autor: Shoshan


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