Sin darnos cuenta usamos palabras, duras e hirientes. Palabras que pueden afectar o herir susceptibilidades y que muchas veces no es realmente lo que quisiéramos decir.
Debemos pensar antes de soltar la lengua para evitar que salga toda la agresividad y la acidez que hay en nuestro interior y hagamos daño a las personas que nos rodean.Seguramente se puede decir lo mismo de manera que no dañe y así nos evitaremos muchos problemas, como ocurrió en este relato:
Todo depende…Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Al despertar, después de comprobar que el sueño no se había cumplido, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.
–¡Qué desgracia mi Señor! Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad. Exclamó el sabio. –¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! Gritó el Sultán enfurecido y a continuación llamó a la guardia y ordenó que le dieran cien latigazos al sabio.
Más tarde ordenó que llamaran a otro sabio y le contó lo que había soñado.Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: –¡Oh, gran Señor! Una gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos tus parientes. Se iluminó el semblante del Sultán y con una gran sonrisa, ordenó que le dieran cien monedas de oro.
Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:–¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer sabio. No entiendo por qué al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.–Amigo mío, todo depende de la forma en que transmitimos las cosas.
Uno de los grandes problemas de la humanidad es que no sabemos comunicarnos. De la comunicación depende muchas veces, si disfrutamos la vida o caemos en desgracia, incluso la paz o la guerra, dependen de la habilidad como transmitimos las palabras.Ante cualquier situación la verdad debe anteponerse a otras opciones. Dios mismo nos dice que, la verdad nos hará libres. Pero la verdad debe expresarse de una manera sabia y apropiada.La comunicación puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la entregamos será aceptada con agrado.
Las palabras pueden alterar la paz y el ánimo de quien las recibe y es posible que desencadenen toda una serie de acontecimientos negativos marcados por palabras que generan odios resentimientos, agresiones, intolerancia, crispación… En esta reflexión, podemos ver el círculo destructivo que crean las palabras negativas y la posibilidad de romperlo.
El dueño de una empresa le gritó a su administrador, porque en ese momento estaba muy nervioso.El administrador llegó a su casa y le gritó a su esposa, acusándola de gastar demasiado, al verla con un vestido nuevo.La esposa le gritó a la empleada porque había roto un plato. La empleada le dio un puntapié al perro porque la hizo tropezar. El perro salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por la calle, porque le molestaba su presencia.
Esa señora fue al hospital para que le curaran las heridas y le gritó al médico porque al curarla le hizo daño.
El médico llegó a su casa y le gritó a su madre, porque la comida no estaba en su punto. La madre le acarició los cabellos y le dijo: Hijo, mañana te haré tu comida favorita. Tú trabajas mucho, estás cansado y necesitas de una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas, para que descanses profundamente y mañana te sentirás mejor. Luego lo bendijo y salió de la habitación, dejándolo descansar.En ese momento, se interrumpió el Círculo del odio, porque chocó con la Paciencia, el Perdón y el Amor.
No sé si te ha ocurrido, pero hay palabras que vienen de parte de Dios. Pueden ser en forma de pensamientos, de ideas, incluso de las circunstancias en las que nos encontramos y también a través de los consejos de personas que nos rodean. Debemos estar atentos y aprender a escucharlas ya que en ellas podemos encontrar la sabiduría que necesitamos vivir y así poder enfrentar distintas situaciones.
Cierto hombre susurró, Dios, háblame…Y el árbol cantó.Pero el hombre no oía.
Habló más fuerte, ¡Dios, háblame! y un rayo cruzó el cielo…Pero el hombre no escuchó.
Miró a su alrededor y dijo: ¡Dios, permite que te vea!Y una estrella se iluminó con gran resplandor…Pero el hombre no la vio.
Entonces gritó más fuerte: ¡Dios, muéstrame un milagro!Y en ese momento nació un niño… Pero el hombre no se dio cuenta.
Luego pidió a gritos, con desesperación: ¡Dios haz algo, hazme saber que estás aquí!En ese instante, Dios hizo que una mariposa se posase sobre su hombro…Pero el hombre la espantó y continuó su camino.
Habitualmente solemos darnos cuenta de cosas en la vida y en la conducta de los demás, que no somos capaces de identificar en nuestra propia vida.Eso nos ocurre con las actitudes, defectos, fallos y reacciones; pero también nos ocurre con las palabras.
Le damos demasiada importancia a las palabras que otros dicen, lo que opinan, del tono que emplean al hablar, de la carga emocional que acompaña a sus palabras, especialmente si esta carga es negativa y desde luego somos muy sensibles a las cosas que otros nos dicen.
Sin embargo nos pasa por alto que cuando nosotros hablamos seguramente nuestras palabras, tono, actitud y carga emotiva... también pueden resultar molestas o hirientes hacia los que nos rodean.
Las palabras son muy importantes porque expresan sentimientos, pensamientos y conceptos que anidan en lo más profundo de cada uno de nosotros.A veces una palabra se valora por su significado, por su etimología; otras veces decimos palabras que realmente no expresan lo que queremos transmitir, pero que en el contexto en el que son dichas, son claramente entendibles y en otras ocasiones nuestras palabras son las «correctas y apropiadas» es decir las políticamente correctas, pero con la actitud, el tono y los sentimientos con que las acompañamos, pueden resultar totalmente destructivas y dañinas.
¿Cuántas veces como padres hemos dicho, sin ánimo de hacer daño, palabras a nuestros hijos, que para ellos han resultado dolorosas?Palabras como tonto, torpe, inútil, gordo, malo, animal... y otras tantas.
Las palabras existen como medio de comunicación y con el único propósito de crear realidades y establecer vínculos.
Por eso no hablamos de la misma manera a un juez, o un médico, que a nuestra madre, o nuestros amigos; porque nuestro lenguaje se ajusta al tipo de relación que estamos creando con la otra persona.Incluso hay situaciones en las que somos capaces de crear una especie de lenguaje muy especial; cuando hablamos a un bebe, o entre una pareja de enamorados.
Las palabras que decimos, son capaces de animar, edificar, consolar, dignificar... pero debemos reconocer que también con las palabras podemos desanimar, destruir, herir, humillar...Eso es muy importante para todos nosotros, porque todo el mundo se merece ser tratado correctamente, pero especialmente para aquellos que debido a su profesión tratan con enfermos, niños y personas con problemas.Las palabras crean, sí, tienen un poder creativo que puede ser bueno o malo. Crean estados de ánimo, crean sentimientos, crean conceptos e ideas y tipos de relaciones.
Seguramente este poder creador que tenemos a través de la palabra nos viene como herencia de parte de Dios a su creación. No olvidemos que el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios y que Dios creó el mundo a través de su palabra.
Te recuerdo por si acaso, que nosotros no hablamos de religión, cuando citamos a Dios y su palabra, estamos viajando a los orígenes del diseño de Dios para la humanidad, para desde allí, poder comprender como somos, como funcionamos y las capacidades y responsabilidades que tenemos como seres humanos.Leamos algunas cosas del libro de Génesis:Dijo Dios: Sea la luz y fue la luz…Dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde que de semilla; árbol de fruto que de fruto según su género...Dijo Dios: Haya lumbreras que separen el día de la noche...Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes y aves...Dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género...Dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza y vio Dios todo lo que había hecho y vio que era bueno...
¿Comprendes a qué me refiero?Toda la dinámica creativa de Dios no parte solamente de una idea, de un pensamiento o sentimiento, sino de la expresión, de la verbalización a través de las palabras.Es la palabra dicha, expresada; la que tiene ese poder creador. Y lo queramos o nó, estamos diseñados a imagen y semejanza de Dios, lo que implica que nuestras palabras también, aunque sea en otra dimensión, son capaces de crear.
¿Cómo hablo a los demás? a mi cónyuge, hijos, padres, compañeros, amigos... ¿Cómo perciben, interpretan y reciben mis palabras, aquellos que me rodean?¿Se sienten bien, felices, animados, queridos, respetados a través de mis palabras?
O por el contrario, a través de mis palabras se sienten heridos, rechazados, menospreciados, no respetados, ridiculizados, humillados, no queridos...






¿Por qué nos resulta tan difícil cambiar nuestra forma de hablar?
En la biblia en el libro de Santiago 3, nos habla precisamente de la lengua y dice cosas así:Porque todos ofendemos muchas veces... Mirad las naves como son dirigidas por un pequeño timón... de la misma manera la lengua es un miembro pequeño, pero capaz de encender un fuego en un gran bosque... La lengua contamina todo el cuerpo...La naturaleza, animales... todo ha sido domado por el hombre, pero ningún hombre puede domar la lengua.
Es interesante lo que dice Santiago: «nadie puede domar la lengua» Así que si nuestra lengua, nuestras palabras y forma de hablar son destructivas... ¿Qué podemos hacer?
Creo que en este punto debemos llegar juntos a la conclusión que nos ayudó a nosotros y que puede cambiar nuestra manera de hablar y por lo tanto de crear relaciones con los demás.
Las palabras provienen de nuestro interiorNuestras palabras no salen simplemente de la boca, salen de lo que hay en nuestro interior. No podemos esperar que nuestras palabras generen paz, respeto, aceptación, ánimo, esperanza... si en nuestro interior hay una guerra civil entre amargura, dolor, rechazo, celos, envidias, perturbación...
Por lo tanto lo que dice Santiago es cierto. «Nadie puede cambiar su forma de hablar, a no ser que cambie lo que está en lo más profundo de su corazón»
A veces es tanto el dolor, el rechazo, la angustia... que anida en nuestro corazón, que no solo hablamos mal a los demás, sino que nos hablamos mal a nosotros mismos.En nuestro diálogo interno nos despreciamos, acusamos, reprochamos y condenamos.
Dicho de otra manera no solo maldecimos «decir mal» a los demás, sino que nos maldecimos a nosotros mismos. Y si nos damos cuenta del poder creador de las palabras, entenderemos que cuando nos decimos cosas negativas de nosotros mismos, acabamos realimentando este espiral de maldición sobre nuestra vida... Y luego no entendemos porque las cosas nos van mal.
Estas son algunas consecuencias de una lengua sin control:Un consejo mal dado, puede dejar fuera de combate a alguien que tiene una interesante visión para su vida…Un malentendido o un comentario inoportuno, puede destruir una familia, hacer perder un empleo, una amistad…Un chisme, puede arruinar la honestidad, la reputación y dejar mal parado a una persona inocente, ante miles o millones de personas.
Podemos mencionar infinidad de tragedias originadas por una lengua desenfrenada, pero la insensatez del mundo es así y es muy difícil que esto cambie.Es muy importante aprender a sujetar y dominar nuestra lengua antes que lleguen las discusiones, porque cuando estamos en medio de ellas es muy difícil callarse y guardar silencio, sobre todo si la otra persona vacía toda su ira, amargura y odio sobre ti.
Mentiras como verdades… verdades como mentirasSi hablamos de palabras, no podemos ignorar que estamos hablando también de ideas, conceptos, pensamientos; que a veces pueden ser acertados, pero a veces pueden ser erróneos.
El gran problema es cuando aceptamos conceptos, creencias e ideas falsas, como si fueran verdades. Y créeme, todos basamos nuestras reacciones, actitudes, sentimientos y comportamiento en mentiras que hemos aceptado como verdades.
A veces son proverbios populares, o creencias culturales, religiosas o familiares, pero puedo asegurarte que no hay persona en este mundo que no tenga algunas de esas mentiras disfrazadas de verdad incrustadas en lo más profundo de su sistema de creencias.
Si solo fuera cuestión de creer... pero el problema es que nuestras creencias marcan nuestra manera de pensar, sentir, analizar, actuar, juzgar y comportarnos.Y estoy seguro que el ser humano funcionaria mucho mejor si basara su vida en ideas y creencias correctas, en lugar de basarse en mentiras disfrazadas de verdad.
Todos conocemos casos de personas que viven escondiéndose de los demás, que no se atreven a relacionarse con otros, que se sienten inferiores, que dejaron sus estudios siendo adolescentes y se dedicaron a cuidar de sus padres. Personas a las que desde que nacieron se les trató como inútiles, incapaces, estúpidos... Se les impuso una idea de cómo eran, basándose en el rechazo, la mentira, la humillación y ellos se lo creyeron y se dijeron a si mismos, vez tras vez, que no valían para nada, que nadie les iba a querer, que su única opción era encerrarse en casa y cuidar a sus padres ancianos...
O niños que se comportan mal constantemente, porque en su entorno no dejan de decirles que son malos, que son demonios...
Y lo mismo podríamos decir de niños o niñas a las que desde que nacen les llaman gordos, feos, tontos...o peor aún, qué concepto pueden tener de sí mismos aquellos niños o niñas que han sido abusados física y sexualmente...Cuando algo así ocurre, el diálogo interno de la víctima se convierte en una constante auto maldición de culpa, auto rechazo y mentiras, que si no se pone remedio, acaban por destruir la autoimagen, la dignidad, la confianza y la identidad sexual de la persona.
Por eso es importante que nos preguntemos y analicemos. ¿Qué me digo a mi mismo de todas las situaciones difíciles y dolorosas que he vivido?
Normalmente oscilamos entre dos extremos:1.Somos malos, terribles y nos lo merecíamos. Culpabilidad, auto rechazo...2.Son malos terribles y los odio. Amargura, venganza…
Es importante entender que los que nos rodean y las circunstancias que vivimos, se encargan de decirnos quienes y como somos.Los padres, la familia, los maestros, los compañeros de estudios, los compañeros de trabajo, los amigos... nos dicen constantemente cómo nos ven y cómo somos, basándose en nuestro comportamiento, reacciones, decisiones... Y nosotros acabamos aceptando sus etiquetas, porque también la realidad y nuestro comportamiento coinciden con su veredicto sobre nosotros.
El problema es que nos quedamos con el veredicto y con la sensación de que somos así y no podemos cambiar. Eso nos pasa tanto con nuestra manera de hablar, como con las palabras que empleamos, nuestras reacciones, actitudes, etc. Y es cierto como en el caso de la lengua, no podemos cambiar, porque...
No son actos reflejos o aprendidos Las actitudes, reacciones, comportamientos, no son actos reflejos y aprendidos; provienen de lo que hay en nuestro interior.Y en nuestro interior están todas las palabras que nos han dicho tratando de definirnos, de acusarnos, de humillarnos, herirnos...Y todas las palabras que nos hemos dicho nosotros mismos, palabras de auto maldición, que nos han atado aún más a aquellos comportamientos y actitudes que tanto deseamos arrancar de nuestra vida.De todas esas palabras nos hemos estado alimentando y retroalimentando por años; y así estamos, desorientados, confusos, ansiosos, deprimidos, solos...
Les proponemos un enfoque distinto. Solo el inventor de una máquina o aparato, tiene el derecho de definir la función y el sentido de su creación. Sólo él es capaz de decir para qué sirve y cómo debe funcionar.No permitamos que los demás, ni las circunstancias, nos digan quienes somos. Solo Dios tiene el derecho de decirte quién eres, cómo eres y para qué sirves.
Por eso te proponemos otra dieta, una dieta que sea más provechosa para el alma. Dejemos ya de alimentarnos de las ideas de otros, de sus palabras y de sus mentiras disfrazadas de verdad.Y empecemos a alimentarnos de aquel que es el único y verdadero alimento para el alma y el espíritu humano, Jesucristo.
«No solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra de Dios» Lucas 4:4«Yo soy el pan de vida, el que a mí viene nunca tendrá hambre...» Juan 6:35 «El que coma mi cuerpo, también vivirá...» Juan 6:57
Lo que somos, como actuamos, reaccionamos y nos comportamos, depende de lo que es nuestro alimento espiritual. Alimentémonos bien y no mezclemos, podría ser terrible.
Palabras Una palabra irresponsable: puede encender discordias y fuegos difíciles de apagar…Una palabra cruel: puede arruinar y derribar todo lo que se había edificado en una vida…Una palabra de resentimiento: puede matar a una persona, como si le claváramos un cuchillo en el corazón…Una palabra brutal: puede herir y hasta destruir la autoestima y la dignidad de una persona…Una palabra amable: puede suavizar las cosas y modificar la actitud de otros…Una palabra alegre: puede cambiar totalmente la fragancia y los colores de nuestro día…Una palabra oportuna: puede aliviar la carga y traer luz a nuestra vida…Una palabra de amor: puede sanar el corazón herido…Porque las palabras tienen vida.
Son capaces de bendecir o maldecir, de edificar o derribar, de animar o abatir, de transmitir vida o muerte, de perdonar o condenar, de empujar al éxito o al fracaso, de aceptar o rechazar…¿Cómo hablamos a los demás? ¿Qué les transmite nuestras palabras?¿Qué me digo a mí mismo? ¿Hacia dónde me conduce mi diálogo interno?
Jesús dijo: Les aseguro que en el día del juicio final todos tendrán que explicar por qué hablaron para hacerles daño a los demás. Dios juzgará a cada uno de acuerdo con sus palabras: si dijeron cosas buenas se salvarán, pero si dijeron cosas malas serán castigados» Mateo 12:36-37










Feliz día, Señor Dios...

Padre mío, ahora que las voces empiezan y los clamores se encienden, mi alma se eleva hasta Ti, para decirte: Creo en Ti, espero en Ti, te amo con todas mis fuerzas, Gloria a Ti Señor. Deposito en tus manos, la fatiga y la lucha, las alegrías y desencantos de este día que comienza.

Si los nervios me traicionan, si los impulsos egoístas me dominan, si doy entrada al rencor o a la tristeza, ¡Perdón, Señor! Ten piedad de mí. Si pronuncio palabras vanas, si me dejo llevar por la impaciencia. Si soy espina para alguien ¡Perdón, Señor!

No quiero este día entregarme al trajín del día, sin sentir sobre mi alma la seguridad de tu misericordia, tu dulce misericordia, enteramente gratuita, Señor.
Te doy gracias, Padre mío, porque seas la sombra fresca que me cobije durante todo este día.
Te doy gracias porque, invisible, cariñoso, envolvente, y pido que cuides a lo largo de estas horas. Señor, a mi alrededor ya todo ruido y alarmas. Envía el ángel de la paz a esta casa. Relaja mis nervios sosiega mi espíritu, suelta mis tensiones, inunda mi ser de silencio y serenidad. Vela sobre mí, Padre querido, mientras me entrego confiad@ en ti, como un(a) niñ@ que esta feliz entre tus brazos. En tu nombre Señor, estaré tranquil@.
Amén...







El padre es asmático, la madre tuberculosa. Tienen cuatro hijos, el primero es ciego, el segundo es sordo, el tercero murió y el cuarto tiene tuberculosis. La madre está embarazada de nuevo.

¿Recomendarías el aborto en esta situación?

Si tu decisión es afirmativa, hubieras evitado que el mundo conociera a Ludwig Van Beethoven.

Un hombre blanco viola a una niña negra de 13 años y ésta queda embarazada. Si fueras el padre de esta joven.

¿Le recomendarías el aborto?

Si tu decisión es afirmativa, jamás hubiera nacido Ethel Walters, una de las cantantes negras más famosas de toda la historia.

Un predicador y su esposa con graves problemas económicos (son realmente pobres) ya tienen 14 hijos. Considerando su extrema pobreza.

¿Recomendarías que la esposa abortara su decimoquinto hijo?

Si tu decisión es afirmativa, el mundo no hubiera podido escuchar a John Wesley, uno de los predicadores más grandes de todos los tiempos.



Una joven está embarazada; no está casada y su prometido no es el papá del niño que está esperando.

¿Le recomendarías que abortara?

Si tu decisión es afirmativa, hubieras impedido que María trajera al mundo el regalo más precioso de toda la humanidad: «JESÚS»

«Las leyes de los hombres te amparan, puedes ir a un hospital a practicarte un aborto, es muy simple y además nadie te va a preguntar nada, quizás ni tu nombre. Pero considera: Dios sabe perfectamente que llevas vida dentro de tu vientre. No mates a quien puede ser un regalo para toda la humanidad»















¡¡Gracias Señor, por este día que nos regalaste... 
por la familia, por el trabajo, por el amor, la amistad... 
Gracias Señor, porque tu Amor está siempre presente 
en nuestras vidas... 
BUENAS NOCHES !!





















¡¡Para algun@s ... al que le quede el saco,que se lo ponga!!

                            





Siempre se ha dicho que el dinero hace la felicidad o por lo menos ayuda. Pero ni siquiera eso.

Aquí tenemos dos casos para contradecir esta creencia:
Aunque en la actualidad ha vuelto a su actividad deportiva, Juan Román Riquelme, el gran futbolista de Boca y de la selección argentina, al anunciar, hace un tiempo, su salida de Boca dijo: «Me siento vacío, no tengo nada más para dar»
¿Qué podía faltarle a Riquelme? Económicamente tiene su vida resuelta, para su familia y sus descendientes. Problemas familiares o de otra índole que se sepa, no tiene.
¿Entonces, donde radica su vacío y frustración?

Otro caso es el de Michael Jackson. Uno de los hombres más ricos del mundo, todo lo que deseaba lo podía tener, aunque costara millones de dólares. Cualquier capricho que tuviera lo podía conseguir en pocos minutos. Y en internet se pueden ver las fotos de su fastuosa mansión.
¿Qué podría faltarle a Michael Jackson, que necesitaba anestesiarse para poder dormir? El equipo de médicos forense encargado de hacerle la autopsia, informó lo siguiente: Michael Jackson murió de una intoxicación aguda del anestésico propofol. En su cuerpo encontraron una cantidad de anestesia similar a la que se usaría para realizar una delicada y larga operación. 



Hace un tiempo su hija Paris, una preciosa adolescente de 15 años, intentó suicidarse. ¿Qué le puede faltar a una joven como ella, que acaba de heredar una de las mayores fortunas del mundo?
En ambos casos y tantos otros, las riquezas no le sirvieron de nada.
«Hay muchas personas en este mundo que son tan pobres, que lo único que tienen es dinero»

Cuenta la leyenda que….
Hace varios años hubo una convención mundial de demonios, con un solo objetivo: Inventar una nueva travesura para fastidiar a la humanidad.

Uno de ellos propuso:
–¿Por qué no fastidiamos a los humanos, quitándoles algo?
–¿Y qué les quitamos? Dijeron los demás.
Después de pensar un rato, uno de ellos dijo:
–¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad.
–¡Sí, sí! Dijeron todos, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la encuentren.
Uno de ellos pensó: –Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo.
–No, dijo otro demonio, recuerda que tienen escaladores profesionales, helicópteros, GPS, seguro que la encontrarán.
Entonces todos sabrían donde está y todos irían a buscarla.

Luego habló otro: –Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar.
–No, contestó otro, tienen submarinos, mini submarinos, buzos, rastreadores la encontrarían fácilmente.
Entonces todos sabrían donde está y todos irían a buscarla.
Otro dijo: –Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra.
–No, respondieron algunos, tienen naves espaciales, astronautas y tecnología suficiente para encontrarla en cualquier planeta, seguro la descubrirían.
Entonces todos sabrían donde está y todos irían a buscarla.



Había un demonio que había permanecido en silencio escuchando y analizando atentamente cada una de las propuestas de los demás y cuando todos se callaron dijo:
–Creo saber dónde esconderla para que realmente nunca la encuentren.
Todos lo miraron asombrados y preguntaron al mismo tiempo: –¿Dóndeeee?
–La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola en todas partes, que nunca la encontrarán, respondió el demonio.

Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así:
«El ser humano se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que sólo la encontrará dentro de sí»





Dicen algunos que a cierta edad, después de los cuarenta, nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina, y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que sólo cabe el ímpetu de los años jóvenes.

Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable, pero nunca como hoy fui tan consciente de mi existencia, nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento como ahora.

Ahora se que no soy la princesa del cuento de hadas y que no necesito que me venga a salvar un príncipe azul en su caballo blanco, por que ni soy una princesa, ni vivo en una torre, ni tengo a un dragón que me esté custodiando.

Hoy me reconozco mujer, capaz de amar. Se que puedo dar sin pedir, pero también se que no tengo que hacer nada, ni dar nada que no me haga sentir bien. Por fin descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas.



Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, y de equivocarme, de no responder a las expectativas de los demás y hasta de hacer algunas cosas indebidas y a pesar de ello, sentirme bien.

Y por si fuera poco, saberme querida por muchas personas que me respetan y me quieren por lo que soy, si, así un poco loca, mandona y muchas veces terca. Pero también cariñosa, tierna, mimosa y a veces algo triste, por que también tengo mis momentos tristes, esos en que pongo mi cara larga con un aire nostálgico y me da por llorar.

Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui en el pasado, sonrío a la que soy hoy, me alegro del camino andado, y asumo mis errores. ¡Qué bien no sentir ese desosiego permanente que produce correr tras los sueños!¡Que bien! Ya aprendí a tener paciencia, aunque reconozco que me costo un poco madurar. Hoy sé, por ejemplo, que no puedo retener el mar, aunque cuando estoy en la playa no quisiera dejarlo nunca.

Así que lo contemplo, me lleno de ese momento único y cuando llega el momento de partir, simplemente me despido diciéndole. ¡Hasta pronto! También hoy sé que mis amigos y amigas son peregrinos del mismo camino, y que en cualquier momento en el que nos encontremos, nos seguiremos queriendo.



Hoy sé que nadie es responsable de mi felicidad, solo yo. Hoy sé que el viento extiende sus brazos cuando camino por la calle y que solo depende de mí sentirlo. Hoy sé que la vida es bella… Porque la he visto partir ya muchas veces.

Hoy vivo la vida así como es, bonita con sus idas y venidas, con sus amores y desamores, con sus ratos de marea baja, con sus puestas de sol, con su ruido incesante.Sólo quiero dejarla correr, sin pedirle nada. Sólo quiero tener lo que yo me busque, sólo quiero lo que yo merezca.

¡¡Hoy se que no soy una mujer invisible, porque Dios siempre está en mi camino!!






El lago Hillier es un lago situado en la isla Middle, la mayor isla del archipiélago de La Recherche, Australia Occidental.

El color rosado del lago es permanente y no cambia cuando se vierte el agua en un recipiente. La longitud del lago es de unos seiscientos metros aproximadamente. El lago está rodeado por un borde de arena y un bosque denso de melaleuca (es un género de plantas en la familia del mirto, las Myrtaceae. Actualmente contiene unas 236 especies, toda ellas se encuentran en Australia) y eucaliptos con una estrecha franja de dunas de arena al norte, cubiertas por vegetación, que lo separa del Océano Antártico.

Se cree que la isla y el lago fueron cartografiados por primera vez por la expedición Flinders en 1802. Se dice que el capitán Flinders contempló el lago rosa después de ascender el pico de la isla. John Thistle, el capitán del buque, recogió agua del lago descubriendo que estaba saturada con sal. 


Aunque en el caso del lago Hillier el origen de su color rosa no ha sido definitivamente demostrado, se sabe que el color rosa de otros lagos salados de la región surge de un medio de contraste creado por organismos Dunaliella salina y Halobacteria (es una clase de arqueas que se encuentran en el agua saturada o casi saturada de sal) Otra hipótesis es que el color rosa se ​​debe a bacterias halófilas rojas en las costras de sal.

A pesar de su inusual tonalidad, el lago no presenta efectos adversos conocidos en los seres humanos. Visto desde arriba el lago parece un sólido de color rosa chicle, pero desde la línea de costa se parece más a un tono rosa claro que está en el agua. El litoral está también cubierto por depósitos de costras de sal.






Pon atención a lo que vas a leer.

Algunas personas llegan a tu vida por una razón, por una estación o por toda una vida. Cuando tu sepas que es cada persona, sabrás que hacer con cada uno de ellos.

Cuando alguien llega a tu vida por una RAZÓN...
Es para llenar una necesidad que has expresado. Vienen a asistirte en alguna dificultad, a brindarte apoyo y orientación, a ayudarte físicamente, emocionalmente o espiritualmente.
Pueden parecer como caídos del cielo, y lo son, pues están ahí por la razón por la que los necesitas.
Después sin mayor problema, o inconveniente hacen o dicen algo en donde la relación llega a su fin.
En ocasiones mueren. En ocasiones desaparecen. En ocasiones te empujan a dejarlos.



Lo que debemos saber es que esa necesidad que teníamos ya no esta ahí, nuestros deseos fueron cumplidos y el terminado. Tus peticiones han sido respondidas y es tiempo de seguir hacia adelante.

Cuando las personas llegan a tu vida por una ESTACIÓN...
Es tu oportunidad y tiempo de compartir, crecer o aprender. Te traen una experiencia o te hacen reir, te pueden enseñar algo que nunca has visto o hecho. Usualmente te traen una gran cantidad de alegría.
¡Créelo! ¡Es real!, pero es solo por una estación.

RELACIONES DE TODA LA VIDA...
Te enseñan lecciones para toda la vida; te ayudan a aprender, a construir emociones con fundamentos sólidos.
Tu tarea es aceptar la lección, amar a la persona, y utilizar lo que aprendes en tus demás relaciones y áreas de tu vida.






Te amo...
te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.

Te amo...
con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
Por lo que ya sabes,
el tiempo, la vida, la muerte.

Te amo...
con el mundo que no entiendo,
con la gente que no comprende,
con la ambivalencia de mi alma,
con la incoherencia de mis actos,
con la fatalidad del destino,
con la conspiración del deseo,
con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo,
hasta cuando te engaño, no te engaño,
en el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte mejor.


Te amo...
sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor 
que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, 
con poco y nada
ha mejorado lo peor de mí.

Te amo...
te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.


Te amo...
incomprensiblemente,
sin preguntarme por qué te amo,
sin importarme por qué te amo,
sin cuestionarme por qué te amo.

Te amo...
sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé por qué te amo.






Autor: Gianfranco Pagliaro


Erróneamente atribuido a Pablo Neruda










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 imagen de Frutillita con sus nombres?
Deja aquí un comentario con el nombre que
 deseas y te la hago, bendiciones...















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