El Señor te bendiga con paz, salud y prosperidad, con sueños y metas cumplidas, el ángel del Señor acampe alrededor de ti y guarde tus pasos, te bendiga con cielos y puertas abiertas, te llene de sabiduría e inteligencia, para que seas excelente en todo lo que emprendas, te bendiga con riqueza, honra y vida. El nombre de Jehová este sobre tu frente y te guié, guarde tu vida con su verdad 
y te haga una gran persona. 
Dios bendiga la obra de tus manos, te conceda
 pan de bendición y tus días sean buenos.
Que el amor de Dios, la gracia de Jesús y
la comunión del Espíritu Santo este sobre
ti todos los días, te bendiga con gozo, 
con muchos años de vida, paz y alegre tu corazón siempre, coloque en tu mano derecha largura de días y en tu mano izquierda riqueza y honra. (Proverbios 3:16)
Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y sacié de bien tu boca y te rejuvenezca como el águila, sea tu escudo siempre y guarde tu corazón del mal, que toda obra mala que se levante contra ti sea anulada por la sangre de Cristo Jesús y te de su victoria siempre, el rocío del cielo y la grosura de la tierra y tus días venideros sean mejores...
Amén, amén y amén...



El agua de limón caliente combina poderosos agentes que mejoran las posibilidades de quemar grasa y perder peso: la potente vitamina C y antioxidantes de limón y la capacidad de mejorar la digestión.
El consumo de agua tibia poco a poco va a aumentar el calor corporal, lo que permite un ligero aumento de la termogénesis, el proceso de su cuerpo utiliza para quemar las calorías de los alimentos que comes.
También te ayudará con el dolor, la incomodidad e inflamación asociada con el estreñimiento. Por lo cual, beber una taza de agua tibia con limón en la mañana, durante un mes, puede alterar radicalmente la experiencia del día y mejorar tu salud digestiva y en general.
El limón puede ayudar a aliviar muchos problemas de digestión cuando se mezcla con agua caliente, entre los cuales se incluyen náuseas, ardor de estómago y parásitos. Los limones ayudan a combatir los antojos, ya que son ricos en fibra pectina.
Gracias a sus propiedades, los síntomas de indigestión, flatulencia y eructos se sienten aliviados. Al beber el jugo de limón con regularidad, ayuda a que los intestinos eliminen los residuos de manera más eficiente, por lo que alivia el estreñimiento y ayuda a pasar las heces más blandas.
Recuerda que aunque el agua caliente con limón ayuda a preparar mejor tu cuerpo para bajar de peso, no sustituye a una alimentación balanceada ni al ejercicio. Lo ideal es aprovechar sus beneficios e integrar esta vista natural como un hábito sano en tu vida. 

Beneficios del agua tibia de limón en ayunas.

Hidrata tu sistema linfático: Cuando tu cuerpo se ve privado de agua puedes sentir los efectos secundarios, que incluyen: sentirse cansado, lento, disminución de la función inmune, estreñimiento, falta de energía, presión arterial baja / alta, falta de sueño, la falta de claridad mental. El agua tibia de limón ayuda al sistema inmunológico mediante la hidratación y la reposición de los fluidos perdidos en el cuerpo.

Promueve la curación de las heridas: La vitamina C que se encuentra en los limones, promueve la curación de heridas y es un nutriente esencial en el mantenimiento de la salud de los huesos, tejido conectivo y cartílago. La vitamina C muestra propiedades antiinflamatorias, es un nutriente esencial en el mantenimiento de la buena salud y la recuperación del estrés y las lesiones.

Te da energía y mejora tu estado de ánimo: La energía que un ser humano recibe de los alimentos proviene de los átomos y moléculas de los alimentos. Cuando los iones cargados de positivos de los alimentos entran en el tracto digestivo e interactúan con las enzimas cargadas de negativos se produce una reacción. El limón es uno de los pocos alimentos que contienen iones con carga más negativa, proporcionando a tu cuerpo más energía cuando entra en el tracto digestivo. El aroma de limón también tiene propiedades energizantes y mejora el estado de ánimo. El olor del jugo de limón puede mejorar tu estado de ánimo y ayudar a despejar tu mente. El limón también puede ayudar a reducir la ansiedad y la depresión.

Ayuda a la digestión: El jugo de limón ayuda a eliminar los materiales no deseados y las toxinas del cuerpo. Debido a su composición atómica similar a la saliva y el ácido clorhídrico de los jugos digestivos, alienta al hígado para producir la bilis, un ácido que se requiere para la digestión. Los limones también son ricos en minerales y vitaminas y ayudan a aflojar las toxinas en el tracto digestivo. Las cualidades digestivas del jugo de limón ayudan a aliviar los síntomas de indigestión, como el ardor de estómago, los eructos y la distensión abdominal.




Limpia tu sistema, es un diurético: El jugo de limón ayuda a eliminar los materiales no deseados en parte porque los limones aumentan la tasa de orinar en el cuerpo. Por lo tanto, al tomar jugo de limón las toxinas se liberan a un ritmo más rápido, lo que ayuda a mantener la salud del tracto urinario. El ácido cítrico de los limones ayuda a maximizar la función de la enzima, que estimula el hígado y ayuda a la desintoxicación.

Estimula el sistema inmunológico: Los limones son ricos en vitamina C, que es ideal para luchar contra los resfriados. Son ricos en potasio, lo que estimula el cerebro y la función nerviosa. El potasio también ayuda a controlar la presión arterial. El ácido ascórbico (vitamina C) que se encuentra en los limones posee efectos antiinflamatorios y se utiliza como apoyo complementario para el asma y otros síntomas respiratorios, además de que mejora la absorción de hierro en el cuerpo. El hierro juega un papel importante en la función inmune. Los limones también contienen saponinas, que muestran propiedades antimicrobianas que pueden ayudar a mantener el frío y la gripe a raya. Los limones también ayudan a reducir la cantidad de flema producida por el cuerpo.

Equilibra los niveles de pH: Los limones son uno de los alimentos más alcalinizantes para el cuerpo. Claro, que son ácidos por su cuenta, pero dentro de nuestros cuerpos son alcalinos (el ácido cítrico no crea acidez en el cuerpo una vez metabolizado). Los limones contienen tanto ácido cítrico como ácido ascórbico, ácidos débiles fácilmente metabolizados en el cuerpo permitiendo que el contenido mineral de los limones ayude a alcalinizar la sangre. Los estados de enfermedad solo se producen cuando el pH del cuerpo es ácido. Beber agua de limón con regularidad puede ayudar a eliminar la acidez total del cuerpo, incluyendo el ácido úrico en las articulaciones, que es una de las principales causas del dolor y la inflamación.

Limpia la piel: El componente de la vitamina C, así como otros antioxidantes, ayudan a disminuir las arrugas y las manchas y ayuda a combatir los radicales libres.La vitamina C es vital para una piel sana y radiante, ya que su naturaleza alcalina mata algunos tipos de bacterias conocidas por causar acné. En realidad, puede ser aplicado directamente a las cicatrices o manchas de la edad para ayudar a reducir su apariencia. Dado que el agua de limón depura las toxinas de la sangre, también puedes ayudar a mantener la piel clara de los defectos de adentro hacia afuera. La vitamina C contenida en el limón rejuvenece la piel desde el interior de tu cuerpo.

¿Cómo preparar el agua tibia con limón?
Usa agua potable, caliéntala en la estufa y deja que se enfríe a una temperatura soportable, luego exprime el jugo de un limón fresco entero y bébela a sorbos con calma para no quemarte. Es importante que no uses un horno de microondas o el jugo de limón pasteurizado de una botella (zumos procesados) debido a que pierde sus propiedades.
Utiliza siempre los limones frescos, orgánicos si es posible, y nunca el jugo de limón embotellado.

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Está claro que no podemos luchar contra el tiempo y que tarde o temprano tendremos que aceptar la vejez con todos sus síntomas como una etapa más en nuestra vida. Teniendo en cuenta esto, tenemos muy claro que nuestros senos no serán los mismos después de los 40 o de los 60 años, pues con el paso del tiempo van perdiendo su firmeza y llegará un momento en que será inevitable verlos caídos. Sin embargo, día a día podemos trabajar para retrasar este signo de la edad y evitar su aparición temprana, ya que muchos de los hábitos que tenemos a diario podrían hacer que se caigan antes de lo debido.
Son muchos los factores que amenazan la firmeza, tonicidad y juventud de los senos. También influye, por ejemplo, el tamaño de los mismos, la cantidad de bebés que se amamanten, los cambios drásticos en el peso e incluso el tipo de sostén que se utiliza. Sin embargo, la mayoría de mujeres suele ignorar otros factores contundentes que pueden provocar la caída temprana de los senos.

Los senos son una de nuestras armas de atracción, seducción y sensualidad; darles el cuidado adecuado y tener buenos hábitos podría ser clave para conservarlos jóvenes por más tiempo. A continuación te compartimos los hábitos que deberías evitar si no quieres que tus senos se caigan. 




Fumar:

El tabaquismo es un vicio que no es buen para la salud en ningún sentido, posee muchas consecuencias perjudiciales para el organismo una de ellas es que hace que la piel pierda su elasticidad y que los senos se caigan y se arruguen fácilmente. Este mal hábito reduce la cantidad de colágeno en la piel y desmejora la circulación sanguínea.

Utilizar un sostén inadecuado:
Este es uno de los hábitos más comunes e ignorados que existen. Los sostenes están hechos de materiales flexibles que se adaptan fácilmente a nuestro cuerpo. Sin embargo, muchas no utilizan la talla adecuada y un mal ajuste puede generar flacidez en los senos. Lo ideal es buscar un sostén de la talla adecuada, que se ajuste perfectamente, pero sin que apriete demasiado.Hasta un 80% de las mujeres utilizan un sostén inadecuado.

Bajar y subir de peso repetidamente:
Los senos están compuestos de glándulas y grasa, razón por la que bajar de peso puede hacer que se caigan fácilmente. El solo hecho de bajar drásticamente de peso hace que la piel pierda firmeza y se reduzca la grasa corporal. Los senos están compuestos de glándulas y grasa, razón por la que bajar de peso puede hacer que se caigan fácilmente. Con relación a esto, casi siempre suele haber caída de los senos cuanto hay una dieta en la que se baja y se sube repetidamente de peso. Cuando no tenemos una dieta que equilibre nuestro peso, esto genera una tensión en la piel y el resultado será unos senos caídos. Por lo tanto, lo ideal es tratar de mantener un peso estable a través de una dieta equilibrada.

No protegerse del sol:
A pesar de las múltiples advertencias que se han hecho sobre los riesgos de exponerse directamente al sol, aún son muchas las que no utilizan un buen protector solar para cuidar su piel y su salud. Este mal hábito también afecta la firmeza de los senos, pues precisamente el escote es uno de los que más recibe los rayos directos del sol. Estos rayos hacen que la piel se queme, se arrugue y se envejezca prematuramente. Lo ideal es aplicarse un buen protector solar antes de exponerse a los rayos UV, y procurar evitar exponerse al sol tanto como sea posible.

No hacer ejercicio y tener una mala postura:
El ejercicio es una de las claves para tener unos senos firmes, redondos y fuertes. Sin embargo, es muy importante saber trabajar bien esta área del cuerpo, ya que movimientos repetitivos hacia atrás y adelante pueden provocar que los senos se caigan fácilmente ya que el colágeno que sostiene los senos se reduce. Por lo tanto es importante asegurarse de apoyar los senos durante las sesiones de ejercicio de alto impacto y, en general, cuidar de la postura todo el día. Mantener una buena postura tanto al caminar como al sentarse también es clave para conservar la firmeza de los senos. Es importante mantener la espalda recta y los pechos levantados como con mucho orgullo.


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